Yo procastino, ¿tú procastinas?

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Procastinación, palabra complicada. Estoy segura de que no la he usado nunca pero después de buscar su significado, reconozco que forma parte de mi día a día.

Para quien no la conozca, aquí tenéis su significado:

Procastinar: aplazar el cumplimiento de una obligación o el desarrollo de una acción.

La clave de la procastinación está en el reemplazo de una actividad que necesita de atención por otra que resulta más placentera. La actividad elegida tiene menor importancia, aunque es más agradable. De este modo, se pospone lo importante y se privilegia algo diferente.

Creo que en lenguaje más sencillo, es algo así como vaguear, dejar lo importante a un lado y dedicarte a algo que te apetece en ese momento, ¿por qué?, pues como diría una publicidad de Revlon de hace tiempo, “porque yo lo valgo”.

Un ejemplo de esta acción de procastinar sería cuando paramos, solo un “momentito de nada” de trabajar, de estudiar o de hacer nuestras labores, para echar un vistazo a las redes sociales y compartir el último chiste que ha colgado un amigo.

Ha sido solo un momentito, no lo podías evitar. Una fuerza interior te ha poseido y no has tenido más remedio que procastinar y entrar en Facebook o Twitter pero ¡ay amigo!, si entras, cuidado con los “me gustas” y con los “compartir” porque ¿sabes que estás dejando huella más o menos de la hora en la que estabas conectado, verdad?.

¡Qué exageración! podéis pensar, ¡si es solo una pequeña travesura sin importancia! ya pero que deja huellas, diría yo, pero tú que sabes latín me lo rebatirías diciendo que quien esté libre de procastinar alguna vez, que tire la primera piedra y éso te salvaría, porque la lista de “momentitos de nada” la tenemos todos creo que muy, muy larga.

Como todo, los excesos no son buenos pero yo seguiré procastinando un poquito todos los días porque ya me creo yo bastantes agobios por cumplir mil cosas como para no “regalarme” un ratito para mí.

Y para lo pendiente, seguiré tirando de alarmas, recordatorios, anillos cambiados de dedo y demás inventos de los que luego olvido su significado pero que digo yo que tendrían su lógica cuando los hice, como por ejemplo cuando el brik de la leche aparece en un armario de la cocina, ¿éso es un despiste o que procastino y paso de guardarla que es lo que debería hacer por sentarme a saborear el café?.

Otra vez, tendré que procastinar, dejar mis obligaciones y buscar opiniones en Internet, pero solo un “momentito de nada, ¿eh?.

Y tú, ¿procastinas?.

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2 comentarios

  1. evavill · mayo 19, 2016

    Soy una procastinadora nata, la vida sin perder el tiempo en lo que te gusta no hay quién la aguante. Pero a veces me llamo al orden y más o menos voy cumpliendo con mis obligaciones.

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  2. teaforti · mayo 19, 2016

    Jajaja, así andamos todos, centrándonos y descentrándonos, ¡cuánto trabajo!

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