Reflexiones en la siesta

Llega la pausa de después de comer, todo recogido, los niños acostados, y yo necesito frenar…
Una hora o un poco más para conseguir parar el cuerpo y la mente. No más cosas pendientes, no más tengo que hacer, no más dejar volar la imaginación…solo yo y el silencio.
Respiraciones suaves, pausadas…Vamos cuerpo mío, relájate, descansa…
Dulce sueño, despertar pegajoso.
Bajo diez escalones y llego a mi retiro, mi escena de paz, entro e intento quedarme, respiro y descanso, al fin.