Mi vida según los astros

hoscop

Llevo unos días cavilando sobre lo que me depararía mi presente y mi futuro astral, así que dicho y hecho, gracias a Internet tengo un amplio abanico de opciones para consultar el horóscopo del día, del mes, del año, el tarot, la numerología, el horóscopo chino, etcétera, etcétera.

Resultados, como siempre según dónde lo consulte.

Veamos, estoy en un buen momento para comenzar a cambiar mi vida. Dejar que entren nuevos aires, darle entrada a personas que antes creía que no tenían nada que ver conmigo, pero que en realidad pueden aportarme mucho. Tengo que dejar de desconfiar de todos, ¡viva la humanidad! o en versión cañí, «to er mundo es güeno».

Laboralmente, unos dicen que mi esfuerzo no se va a ver reconocido e incluso peligrará mi puesto. En otras consultas, trabajaré tanto que acabaré exhausta pero mi proyección llegará hasta los niveles más altos de mi empresa.

Mi salud necesita que duerma bien y haga ejercicio moderado (aquí no se han roto mucho la cabeza). Va a ser un año de cambios irreversibles, pero para bien, ¿cómo?, no me lo cuentan.

En el amor, mi relación de pareja va viento en popa. Mi pareja será muy comprensiva con mi ritmo de trabajo. El amor está en el aire y lo notarán todos los que me rodean, o sea, que seré una pesada suspirona y pastelosa. Para otros, se avecina una infidelidad de mi pareja y no me quedará más remedio que asumir la separación y juntar los pedazos que queden de mi, me quedo helada y espero que éstos se equivoquen.

Según la numerología, soy hospitalaria y amistosa. También intuitiva con respecto a las sensaciones y las emociones de los demás, en este punto, dicen algo que ojalá consiga y es que sé leer el alma de las personas. ¡Qué bonito!

Quiero dejar algo claro, sobre esa persona que aparecerá en mi vida para que le deje dinero, mejor le leo el alma, le doy achuchones y le invito a una piruleta de corazón pero en cuestión de money, money, «vuelva usted mañana».

Como veis, basar tu vida en este tipo de predicciones te pueden llevar a un subidón enorme o a meterte bajo las sábanas y esperar que acabe el 2.017. Da sustito pensar en todas esas personas que cada día consultan su horóscopo predisponiéndoles para actuar de una manera o de otra. ¡Dónde dejamos el azar!

¿Y yo qué voy a hacer?, pues quedarme con lo bueno, y lo malo pensar que desvarían y que no tienen ni idea de hacer predicciones, ¿o sí?

Bueno, le pondré perejil a San Pancracio y una velita a la Milagrosa, por lo que pueda pasar…